A
finales de febrero vimos una oferta de viaje a Jordania en Semana Santa que nos
pareció atractiva y, realmente no sé cómo, acabamos mirando viajes a Egipto y
terminamos escogiendo la segunda opción; primero, porque era más
barato, segundo, porque hace tiempo que queríamos ir a Egipto, pero no en
verano por aquello de no sufrir los calores del desierto, y tercero, porque
Jordania por nuestra cuenta nos parece más fácil de planificar, aunque he leído
en la red experiencias de viajeros en Egipto por su cuenta y les ha ido muy
bien, pero con tan poco tiempo de antelación salía mucho más caro comprar
vuelos y hoteles que un todo incluido. Optamos por contratar el viaje con una agencia de viajes virtual de la que había leído buenas críticas.
Escogimos el viaje llamado “Egipto todo incluido, obsequio barco de lujo y
excursión a Abu Simbel”, que incluye vuelos Madrid-El Cairo- Luxor, Aswan-El
Cairo, El Cairo-Madrid, estancia en motonave pensión completa y tres días en El
Cairo a media pensión; en el precio están incluidas las entradas de los sitios
a visitar, propinas (con lo que te olvidas de ir dándolas en el viaje) y un
seguro de viaje (que cubre entre otras cosas pérdida y rotura de equipaje
durante todo el viaje, asistencia sanitaria en hospitalización privada por
enfermedad o accidente durante el viaje y anulación del viaje). Las excursiones
optativas, y que por consiguiente cobran, son las del poblado nubio y Sakkara,
Dashur y Menfis; de todas formas la del poblado nubio nos da un poco igual,
porque no nos interesaba y en El Cairo una vez vistas las pirámides
pretendíamos ir a nuestra bola contratando algún taxista.